Saturday, 8 September 2018

Martino Gamper

Martino Gamper. Diseñador de productos, de interiores y comisiones únicas.

Martino Gamper (1971, Merano, Italia) vive y trabaja en Londres.

Martino Gamper, que creció en los Alpes italianos, comenzó cuando tenía 14 años como aprendiz de un ebanista en su ciudad natal de Merano.

Más tarde se inscribiría en dos escuelas de arte en Viena (una de ellas, la Academia de Bellas Artes de ésta ciudad), donde estudió escultura y diseño con Michelangelo Pistoletto.

Después, regresó a Italia para trabajar para un arquitecto, pero rápidamente descubrió que el mundo del diseño industrial era demasiado alienante.

Además explica, “Italia a mediados de los 90 estaba muerta. Todos los iconos del diseño legendario habían desaparecido“.

Gamper pensó entonces en Londres, ciudad que estaba llena de personalidades experimentales tan interesantes como Tom Dixon, o Ron Arad.

Martino Gamper se mudó a Londres en 1997 para estudiar en el Royal College of Art, donde en el año 2000 completó un Máster y donde también estudió con Ron Arad.

En el Royal College of Art forjó interesantes conexiones entre los diferentes departamentos y con miembros del naciente colectivo de diseño gráfico Åbäke, colaboradores habituales desde entonces.

La llegada de Gamper a Londres marcó el comienzo de un período creativamente expansivo para el diseñador.

Así desarrolló exposiciones emblemáticas como “100 sillas en 100 días” de 2007, donde re-configuró 100 sillas abandonadas que había rescatado de diferentes lugares durante un período de dos años.

O “En un estado de reparación“, Rinascente, Milán (2014), para el cual se invitó a la gente a traer sus artículos rotos, desde bicicletas hasta productos electrónicos, para que los reparara un grupo de artesanos que había seleccionado.

Gamper también ha sido anfitrión del proyecto “Trattoria al Cappello“, una serie de cenas de arte pop-up donde, con la ayuda de sus colegas, hace de todo, desde la comida hasta el mobiliario.

Desde el año 2004, ha ayudado a dirigir una pequeña editorial llamada Dent-De-Leon que produce monografías para amigos como Max Lamb, el diseñador de modas Peter Jensen o el artista Ryan Gander.

Interesado en el aspecto social del diseño de muebles, Martino Gamper usa materiales recuperados o reciclados y usa muebles para crear nuevos trabajos que reflejen este proceso.

Gamper tiene una comprensión profunda de la historia del diseño integrada en el proceso de creación. Él sabe que crear una articulación de una manera no es simplemente una opción práctica, sino que también está cargada de significado.

Me gusta usar materiales de uso cotidiano en un contexto diferente para darles una nueva vida“, dice Gamper, que en la última década se ha hecho un nombre internacional al reutilizar materiales humildes y objetos no deseados, así como volver a re-interpretar piezas clásicas de iconos de diseño italiano, como Gio Ponti y Carlo Mollino, transformándolos en muebles híbridos y salvajes.

El diseñador reconoce que: “Nunca quise ser un diseñador industrial porque no me importan los múltiples“.

Sin embargo, Martino Gamper también trabaja a menudo con clientes que producen sus productos comerciales de forma masiva -muebles producidos en serie- como la firma italiana Moroso, para la que ha diseñado por ejemplo la silla apilable “St Mark” (2015), una silla simple que permitía a los cafés o restaurantes crear áreas de asientos interiores y exteriores con una estética unificada.

También ha hecho bolsas para la firma Valextra, o instalaciones para la firma de moda Prada, entre otras muchas colaboraciones.

El diseñador italiano está casado con la escultora neozelandesa Francis Upritchard, que suele colaborar con él en muchas de sus muestras y exposiciones.

La pareja se conoció después de que Upritchard viera un póster para el espectáculo de Gamper “Confronting the Chair” en el Design Museum de Londres en 2006 y decidió visitar su estudio.

En la casa del diseñador y su mujer en Londres hay numerosos ejemplos de su diseño de improvisación. El espacio es una antigua fábrica de impresión de siete mil pies cuadrados que Gamper y Upritchard han asumido en su totalidad con unos pocos amigos y dividido en cuartos de estar y de trabajo.

Upritchard, al igual que su esposo, se siente atraída por las extrañas paletas de colores alegres como los verdes de los años 70 y las naranjas de neón.

Nunca me siento limitado por los materiales, las técnicas o el color en mi práctica“, dice el diseñador de muebles italiano.

Por ejemplo, en 2007, la galerista milanesa Nina Yashar (Galería Nilufar) encontró varias cabeceras y puertas de gabinetes diseñadas por Gio Ponti en un antiguo hotel en Sorrento.

Yashar no estaba segura de qué hacer con estas piezas, así que se los ofreció a Gamper, quien los transformó en aparadores gráficos y mesas que se parecen a caramelos de menta gigantes.

Martino Gamper, da así a los objetos no deseados nueva vida como muebles. “Admiraba que eran de Gio Ponti, pero también me gustaban el diseño y el material, y no solo que tuviera este prestigioso pedigrí“, dice.

En 2012, el espacio Pirelli HangarBicocca, espacio de arte contemporáneo de Milán, reunió los 60 años de éxito de la marca de diseño italiana Moroso, uniendo el mestizaje de referencias, edades, experiencias y culturas de las alianzas firmadas con nuevos talentos.

Así fue que la empresa fundada por la pareja Agostino y Diana Moroso en 1952 se convirtió en un nombre fuerte en el diseño de mobiliario, y al mismo tiempo catapultó la carrera de diseñadores como por ejemplo la española Patricia Urquiola, el israelí Ron Arad, o el italiano Massimo Iosa Ghini.

En la exposición “Metamorphosis. Behind, After or Beyond“, el diseñador y artista Martino Gamper propuso una nueva visión de la empresa (comandada hoy por los hermanos Roberto y Patrizia Moroso) desde una perspectiva muy particular, creando nuevas formas y prestando otras funciones a los muebles.

Entre las nuevas formas Martino Gamper concibió una serie de ocho piezas clásicas de Moroso, re-interpretadas para el 60 aniversario de la compañía.

Gamper hizo referencia a artículos de mobiliario de varios diseñadores conocidos, tomando elementos de una parte de la obra original y añadiéndola a otra, utilizando un tipo de collage físico para crear nuevos diseños.

Trabajando con el equipo de la fábrica de Udine, Gamper hibridó/manipuló las formas originales utilizando estructuras de espuma moldeadas sobre acero y estructuras de madera como un tema para unir los diferentes sofás, sillas y asientos, con un tejido de patchwork colorido.

Desde el principio de su carrera Martino Gamper se ha involucrado en una gran variedad de proyectos, desde diseño de exposiciones, diseño de interiores, comisiones únicas relacionadas con el arte y muebles personalizados, y el diseño de productos fabricados en serie para la vanguardia de la industria internacional del mueble.

Las estructuras experimentales se extienden desde las primeras investigaciones de Martino Gamper sobre la re-elaboración de muebles con proyectos como “Gio Ponti Translated by Martino Gamper“, Design Basel (2007); “100 sillas en 100 días“, 5 Cromwell Place, Londres (2007), y/o “Martino with Carlo Mollino” (2008).

Otras que destacan son: “Bench to Bench“, mobiliario urbano público en East London en colaboración con LTGDC (2011); “Gesamtkunsthandwerk” (Karl Fritsch, Martino Gamper y Francis Upritchard), Galería de Arte Govett-Brewster, Nueva Plymouth – Nueva Zelanda (2011); “Bench Years“, comisión del London Design Festival, Victoria & Albert Museum, Londres (2012).

Tu casa, mi casa“, The Modern Institute, Glasgow (2013); “Sala de Periodos“, Palais de Tokyo, Paris (2013); “El diseño es un estado mental“, Serpentine Sackler Gallery, Londres (2014); “Transformers“, MAXXI, Roma (2016); “Below Stairs“, Museo Sir John Soane, Londres, Reino Unido (2016); “Middle Chair“, The Modern Institute en Pollock House, Glasgow (2017).

Martino Gamper ha sido galardonado con el Brit Insurance Designs of the Year, ganador del premio Furniture (Muebles) 2008 por su proyecto “100 sillas en 100 días“; el Wallpaper, Premio al mejor alquimista (2008), o el Premio Moroso de Arte Contemporáneo en 2011.

Martino Gamper (pág. web).

Fuente: (New York Times).

Designer Martino Gamper.

Martino Gamper y una de las ocho piezas de la colección “Metamorfosi” (2012) para el 60 aniversario de Moroso.



source https://decorador.online/disenadores-destacados/martino-gamper/

Saturday, 18 August 2018

Mario Ruíz

Mario Ruíz. Diseñador industrial y de producto.

Mario Ruíz (1965, Alicante, España) se graduó en Diseño Industrial en la prestigiosa Escuela Universitaria Elisava de Barcelona, una de las canteras más prolíficas en diseño de nuestro país.

Estudió bachillerato en Alicante y sin saber nada de diseño, en plena etapa de búsqueda de vocación, se apuntó en un ciclo de conferencias en las que participaban Philippe StarckDieter Rams; André Ricard… “Aquello me cambió la vida“, reconoce.

Antes de trabajar por mi cuenta trabajé como diseñador en otros estudios y dando clase de proyectos en la escuela Elisava. Ya entonces, tenía claro que quería trabajar por mi cuenta y, en cuanto pudo ser, puse en marcha mi estudio“.

Hay dos formas de ser diseñador: trabajar para otros apoyando una determinada filosofía, o aventurarte a crear el camino a solas. Yo opté por la segunda“.

En 1995 comenzó su carrera profesional independiente abriendo su propio estudio en Barcelona: el estudio Costa Design, dedicado al diseño y desarrollo de producto industrial y tecnología.

En 2004, pone en marcha Mario Ruiz Design para el desarrollo de proyectos de mobiliario, iluminación, oficina y gráfica aplicada. Ambos estudios se fusionaron en 2008.

Para Mario Ruiz “…un buen diseñador debe ser paciente, saber escuchar y ser muy observador”.

Su trabajo multidisciplinar abarca numerosos ámbitos del diseño de producto y campos tan diversos como el mobiliario, la tecnología, la iluminación, el mobiliario de oficina y la gráfica aplicada.

Es un entusiasta del trabajo bien hecho, mimando al detalle el producto y su desarrollo. “Siempre trabajo a partir de un encargo y una conversación con el cliente. La investigación de materiales y formas la llevo a cabo siempre sobre cada proyecto, dependiendo del tipo de trabajo y de las posibilidades del fabricante“.

Mario Ruíz no piensa solo en la forma, sino también en el modo correcto de utilizar los materiales para conseguir los objetivos propuestos entre cliente y diseñador.

Para mí es indispensable trabajar junto al cliente, acompañarle a encontrar lo que necesita. Ese es el sentido de lo que hago. La libertad en el trabajo para mí es el respeto, si me siento respaldado y muy bien comunicado con mi cliente, seguro que entre los dos logramos un proyecto interesante“.

Ruíz busca la solución adecuada desde la funcionalidad. Para él la estética del producto viene después. “En mi forma de entenderlo, la función es indispensable, por eso, cuando el objeto traspasa la frontera hacia el mundo del arte, deja de ser diseño; aunque me parezca interesantísimo, pero es otra cosa“.

Cualquier objeto en el que trabajo nace de la misión de ser útil. Siempre parto de ahí, de que funcione. Para eso me contratan. Como no hay una única solución para que funcione, normalmente resolver los detalles es lo que te lleva a que surja un lenguaje, una estética que envuelve con coherencia los detalles funcionales. Para mí, el diseño lo que hace es acompañar al objeto para que haga bien su trabajo: ser útil“.

Su paleta de colores es sobria, donde predominan los grises, negros y los tonos tierras, sin dejar de lado en ocasiones la utilización de un color fuera de su gama cromática habitual para que haya un alto contraste.

En todo lo que hace su “sello” característico es la elegancia, con líneas limpias, claras y con un extremado cuidado en los detalles. “Hay una manera de hacer las cosas que es inequívoca y eso le da una personalidad a tu trabajo. Eso es lo que va tejiendo un guión invisible en todos tus trabajos a lo largo del tiempo“.

Mario Ruíz consigue transmitir la idea de confort y un estilo atemporal y perdurable. “Creo que los objetos que se vuelven imprescindibles sin hacer demasiado ruido, los diseños honestos, tranquilos, tienen muchas posibilidades de convertirse en perdurables“.

La inspiración está en lo que está al alcance de los ojos, en la calle, en los viajes, en los objetos que nos rodean. Creo que ser diseñador se trata de vivir con los sentidos bien alerta a todo. Soy disléxico. Los disléxicos necesitamos ver muchas veces una palabra para aprender a escribirla, un no disléxico muchas menos. Sin embargo, nosotros las leemos mal pero somos capaces de darle un significado diferente cada vez sin saber que lo estamos leyendo incorrectamente. Creo que eso me hace ver a veces las cosas distorsionadas, y esa forma de ver la realidad alimenta mi trabajo“.

Mario Ruíz ha conseguido con todo ello una proyección internacional y una gran capacidad para crear una marca consolidada fuera de España con la que se ha ganado la confianza de más de 120 empresas líderes en el mundo.

Siemens; Steelcase; Teknion Studio; Offecct; Lapalma; Thomson; Arflex; Haworth; Grundig; Palau; Gandia Blasco; Expormim; HBF; Metalarte; Joquer; B.lux … están entre los muchos clientes con los que Mario Ruiz ha trabajado ampliamente .

Su premisa fundamental en diseño es “Ser honesto. Serlo con el proyecto, con el cliente y conmigo mismo“.

Para algunas de las empresas para las que ha trabajado y trabaja, no solo emprende proyectos directamente relacionados con sus productos en diferentes campos (muebles domésticos y de oficina, iluminación, diseño textil, diseño de productos) sino que también actúa como director creativo definiendo su producto.

Desde 1992 hasta 2002, Mario Ruiz fue Profesor de Proyectos Industriales en las Escuelas de Diseño Eina y Elisava en Barcelona, y ha dado numerosas conferencias en diferentes partes del mundo como Tokio, Singapur, Nueva York, Dubai, Londres y Chicago.

Sirvió, desde 1999 hasta 2001, en la junta de ADI-FAD (Asociación para el Diseño Industrial) de Barcelona.

En 2004, Actar publicó una monografía sobre su trabajo: “Mario Ruiz / Costa Design“.

Desde que empezó su práctica, la necesidad de ser internacional es probablemente uno de los aspectos más importantes que ha cambiado en el mundo del diseño.

El desarrollar tu trabajo con la mirada abierta al mundo es uno de los grandes cambios. Cuando empecé, todo era mucho más local. También mi evolución ha ido en ese sentido. He pasado de trabajar 100% solo con empresas españolas a hacerlo en todo el mundo“.

El trabajo de Mario Ruiz se ha exhibido en exposiciones por toda Europa y Japón y su labor ha sido reconocida con más de 40 galardones internacionales, entre ellos, varios premios IF, Red Dot, Design Plus, Wallpaper Awards 08 y Neocon Awards 2008.

En 2015, se le concedió el Premio Red Dot Design Award (Essen) por el programa “Stockhom” para Punt Mobles.

En 2016 recibió el prestigioso Premio Nacional de Diseño en la categoría de “Profesionales“, otorgado por el Rey de España, Felipe VI y el Ministerio de Economía.

En una entrevista en octubre de 2016 a Pablo Delgado, Mario Ruiz declaró que:

Los premios nunca son un objetivo pero cuando llegan son una muy buena noticia, reconocen el esfuerzo; es un mensaje que te dice que no está mal lo que estás haciendo. El Premio Nacional de Diseño me parece muy importante porque valora el trabajo hecho en el tiempo y desconozco la repercusión que tendrá sobre mi carrera, pero anímicamente es un gran estímulo para seguir trabajando“.

En 2017, recibió el Premio “MetropolisLikes NeoCon” de la revista Metropolis (Chicago) por la serie “Bevy” para StudioTK.

Mario Ruíz (pág. web).

Fuente: (Blogs ABC).

Designer Mario Ruíz

Mario Ruíz y lámparas “Tiga” (2011) para Noon.



source https://decorador.online/disenadores-destacados/mario-ruiz/